Pero los quiero...
Hoy quiero hablarles de mi linda familia, de cada uno en particular y créanme, tengo muuuuuuuuuuuuucho qué decir:
Papá: empezamos con mi papi. Primero quiero aclarar que él y mi mamá se separaron hace doce años; no están divorciados pero es casi lo mismo, y mientras él vive en Ccs, nosotras estamos aquí en Anzoátegui, es decir, una gran cantidad de mapa nos separa; pero no se preocupen, nos vemos bastante seguido.
Mi papá es de esa clase de hombre con eternos problemas existenciales, que únicamente ansía una paz y una felicidad que aparentemente no consigue, y ya nos ha aclarado que es precisamente nuestra culpa.
En nuestra familia hay tres bandos, aunque todos creen que hay sólo dos: Mamá e hija mayor vs. Papá e hija menor (o sea yo). Cuando nos sentamos juntos en la sala a hablar, no lo hacemos como una familia normal. No. Mi querida madre y su querida hija mayor le caen encima como pirañas a mi pobre papá. Le critican hasta lo que no es criticable y encuentran miles de defectos que ni siquiera sabía que existían. Es como si sintieran un extraño recor hacia él que deben liberar de alguna manera.
Cuando digo que hay tres bandos es porque yo no estoy unida a ninguno, yo soy imparcial, sin embargo, me molesta la forma en la que esas dos mujeres convertidas en víboras intentan pisotear mi papá, y por supuesto me pongo de su lado, pero porque yo sé que con todo y sus defectos mi padre no ese hombre perverso y desquiciado que mi madre y mi hermana mayor intentan pintar la mayoría del tiempo. Claro que mi papá tampoco en una perita en dulce...
Mamá: sigamos con esa mujer a quien todos llamamos mamá. Mi mamá es casi la madre perfecta, o al menos eso es lo que me dicen todas mis amigas, y los amigos de mi hermana. Todos creen que sería fabuloso tener una madre así, y por supuesto que yo estoy de acuerdo. El único problema con ella, es que siempre está reclamando cosas: que si no la ayudamos en la casa, que si hacemos esto, que si no hacemos lo otro, y por supuesto ¡ella tiene razón! Pero lo que en realidad me molesta es que ella se queja de todo, pero jamás da una orden. Si su querida hija mayor se lleva sus cosas y las pierde (como siempre hace), se queja, pero no le dice algo como "No quiero que tomes mis cosas". No. ella no le dice nada. Mi madre demanda autoridad, pero no hace uso de ella.
No le agradan los niños malcriados, pero no se da cuenta de que mi hermna es la persona más malcriada que existe. Cuando mi mamá está molesta, quiere pagar su rabia con nosotras, y si se siente mal y uno le dice que valla al médico sale con algo despectivo como "No, de todas maneras yo me voy a morir, y quiero ver qué van a hacer ustedes cuando eso pase". También tiene una extraña necesidad de excesiva atención que yo sé que no le damos, así que siempre está deprimida. Y respecto al rencor que parece sentir hacia mi padre, aunque es fundado, de todas maneras ella parece sentir un ligero rencor hacia cada persona que conoce, incluyéndonos.
Mi "querida" hermana mayor: tiene veintidos años y actúa como si todavía tuviera diecisiete. Siempre quiere hacer lo que le de la gana, de hecho, siempre hace lo que le da la gana. Vive nada más para impresionar a otros, por lo que tiene que tomar mi ropa y la de mi mamá, sin que nos demos cuenta, para hacerle creer a sus idiotas amigos que tiene tanto dinero que jamás repite una prenda de vestir. Es tan envidiosa que cuando le compran algo o ella misma se compra algo, no lo usa, tiene que usar lo que YO compré para mí o lo que mi mamá compró para ella. No conforme eso, destruye lo nuestro, por lo que al final yo no tengo nada bonito (ni siquiera mi ropa nueva que ya prece un trapo gracias a ella) y mi mamá tampoco.
También, siempre, desde que tenía nueve años, he dudado de que tenga personalidad; como sus amigos escuchaban rock a ella le empezó a gustar el rock. Sus amigos comenzaron a vestirse de negro, ella también. Cambió de amigos y también de look, se convirtió en una chica fresa. Cuando por fin adquirió personlidad y se adaptó a us edad, conoció una chica de diecisiete y desde entoces se viste como si todavía estuviera en el liceo. No madura, no crece. Se fue a Valencia, abandonando a su esposo ( a quien no cuidó porque quería ir a fiestas todos lo fines de semana y no le gustaba lavar ni limpiar), conoció amigos cristianos y se volvió cristiana. No digo que eso tenga algo malo, pero aunque casi nos juró que ella era cristiana de corazón, que amaba a Dios, que no había nada mejor que él (y eso sí no lo dudo), cuando regresó aquí Dios volvió a ser el viejito de cabeza blanca al que nadie escucha. ¿Conclusión? A sus amigos no les agradó que viniera hablando de la biblia y a ella también se le olvidó su devoto amor.
Es asquerosa, todo lo deja regado. Si la dejaran sola en un cuarto vacío encontraría una forma inexplicable de desordenarlo, porque así es ella.
Entonces, me pide respeto a mí porque soy menor que ella, pero ella no me respeta (bien conozco un dicho que dice "Tienes que dar para recibir") y pretende que yo haga todo lo que ella dice sólo porque nació primero, pero yo no me calo esa, porque no soy esa clase de persona. Se mete en la vida de todos, todo lo quiere saber, critica a todo el mundo (pero dice que odia el chisme y las críticas), cuando uno le reclama algo te ignora y se molesta si uno se molesta con ella ¡el colmo! Ella sólo vive para ella y por ella y se aprovecha de las demás personas. Tiene como mil deudas y obliga a mi pobre padre que apenas si tiene para comer él a pagárselas junto con la mesualidad de su universidad. Porque ella trabaja pero no paga sus estudios ni ayuda con los gastos de la comida. Sólo piensa en la próxima mentira que le dirá a su novio (porque ella miente por impresionar, por temor a decir la verdad, y por costumbre). Lo peor es que después de veintidos años mintiendo un o creería que es una exelente mentirosa, pero no, es patética, solamente ella se cree sus mentiras.
Para colmo me llama egoísta porque no me gusta prestarle nada a ella pero sí a mis amigas, pero cómo voy querer prestarle algo si me ha perdido todos mis zarcillos, me ha roto toda mi ropa y lo poco que tengo me lo gasta. NO LA SOPORTO, y la egoísta es ella por dejarnos a mi mamá y a mí sin nada sólo para que ella pueda lucirse con su ESTÚPIDO novio y sus idiotas amigos.
Yo: y falto yo. Iba a escribir muchas cosas respecto a mí, pero no me da tiempo así que lo dejo para después. De todas maneras, creo que ustedes pueden sacar sus propias conclusiones sobre quién soy.
